domingo, 28 de enero de 2007

Sopa de ajo

Ingredientes para 4 personas:

1 cabeza de ajo,
200 gr de jamón serrano (o bacon),
3 pimientos verdes grandes,
2/3 de pan moreno,
750ml de caldo,
4 huevos,
aceite de oliva,
sal,
y pimienta

Ni patas de cordero ni nabos fritos. Si tienes hambre, pero hambre de verdad, la solución es la sopa menos sopa que hay: la sopa de ajo. Aquí vamos a hacer sopa para 3 o 4 personas.



Una advertencia antes de empezar: tiene mucho ajo, y debería tener más aún, por lo que si le tienes aversión al elemento definitorio y definitivo de este plato mejor pasa de largo. No intentes reducir la cantidad de ajo, no intentes sustituirla por cebolla u otro tuberculo similar: no funcionará.

Lo primero: pan moreno y caldo. El pan moreno lo puedes partir a pedazos y ponerlo en remojo mientras se hace el resto, aunque también se puede dejar seco. Pon el caldo a calentar, que hará falta más adelante. Si es caldo de puchero, perfect. Si no, un caldo de bote o una sopa de sobre (sin fideos, please) valdrá también.



Ahora necesitamos pimiento verde, bacon (o jamón serrano) y ajo. Corta el pimiento y el bacon (jamón mucho mejor, pero en un piso de estudiantes...). Corta el ajo en trozos grandes (2 o 3 por diente).



Pon a freir el pimiento en una olla con aceite de oliva abundante, y bastante sal. Cuando le queden un par de minutos para estar hecho, echa también el bacon para que se fría un poco. Sácalo todo de la olla y ponlo aparte.





Ahora echa el ajo en la olla (echa un poco más de aceite si se ha quedado algo seco). Cuando esté doradito echa el pan (sécalo primero si estaba en remojo). Dale un par de vueltas, échale el pimiento y el bacon, añade una buena cantidad de pimienta negra. Mezcla, y cubre con el caldo.



Déja que se haga durante un buen rato (unos 10-15 minutos, remuévelo un poco por si se pega). Añade más o menos caldo según como te guste de seco o caldoso el invento. Un poco antes de cortarlo coge tantos huevos como personas vayan a comer de la olla, y rómpelos dentro. Procura que no se mezclen, y así cada uno tendrá su huevo. Si echas un huevo más en el centro de la olla, tendrás diversión garantizada mientras luchas por trincar de él. Déjalo encendido un minuto o dos más para que se haga el huevo.

Ahora córtalo, y déjalo que repose. ¿Cuánto? Depende del hambre que tengas, y de lo insensible que sea tu lengua. Si has empezado tarde, probablemente no lo podrás dejar reposar más tiempo del que tardes en poner la mesa...

1 comentario:

álvaro dijo...

Tomo nota Dani. Si te apetece te mando la de los conejos, lo que no puedo mandarte es la escopeta para cazarlos, jeje.
El finde adquiere el apelativo de inolvidable, a pesar de que te hallas olvidado las gafas en la repisa del cuarto de baño.
Así que, hasta pronto.