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viernes, 11 de mayo de 2007

Pollo frito

Ok. Ya sé que he dejado esto olvidado. Casi un mes !!
Así que permitidme que lo retome con algo suave. Algo fácil. Más que una receta es una idea. De esas que a lo mejor no se te ocurren pero que ayudan a cambiar un poco.
El otro día venía de la playita, de estar un rato tirado, como se dice en mi tierra, a la bartola. Con la hora justa y con medio pollo que me había sobrado de un arroz que hice el día anterior. Uno de esos arroces que me salen divinos. Y pensaba qué hacer con ese pollo.
Pollo al ajillo no me apetecía. Musha pringosha, como diría mi colega Jesús. Pollo en tomate... bufff... Arró con pollo ya hice... además tenía que ser algo que se hiciera pronto.

Así que llegué a la casa y me dije: Oye, hace tiempo que me quiero probar el pollo frito, de ese que sale en la tele que comen los americanos, pero nunca lo he probado. Así que pensé que quizás podría freir pollo empanao. Pero los trozos de pollo, no los filetes, como es lo habitual.
Así que cogí tres huevos y los batí. En otro plato eché un montoncito de pan rallao. Pasé los trocitos de pollo por el huevo (con un poquito de sal) y luego por el pan rallao y los iba echando en otro plato mientras calentaba la sartén con abundante aceite.
Los pollitos hay que freirlos con un fuego no demasiado alto, porque si no se queman por fuera y no se hacen por dentro.
Para variar un poquito hice la mitad sólo así, y con la otra mitad empané con una mezcla de pan rallao, cayena y pimentón picante, para darle un toque de sabor y picantito.
Uhmmm. no quedó mal el invento.
Acompañado de patatitas fritas.
Volveremos al ataque con cositas más curradas.

martes, 13 de marzo de 2007

San Jacobos al estilo linense.


Para el que no lo sepa, La Línea de la Concepción es un pueblo muy joven, con apenas un par de cientos de años. La Línea es un conglomerado de personas con orígenes en todas las partes de la península, y de fuera de ella.
Así que los San Jacobos al estilo de La Línea no podía ser de otra forma que juntando las mejores cositas de por ahí... ;) jejejjee.
En fin, después de este rollo chovinista, he decir que el pasado fin de semana estuve en mi tierra y tuve la oportunidad de preparar unos San Jacobos de susto, con el cocinillas de mi padre, más amante de la cocina que yo y, por supuesto, mejor cocinero que yo... jejejeje, que soy un aprendiz.
Para preparar los bisharracos los ingredientes son muy sencillitos:

Ingredientes:
Carne de Ternera. Nosotros hemos utilizado ternera de ávila. Mmmm, el color ya daba susto.
Jamón Serrano. Nosotros hemos utilizado un ibérico de cinco jotas que... bueno, que también daba susto de verlo. Así que para no verlo nos lo comíamos antes de que tocara el plato.
Huevos.
Queso.
Aceite de oliva.
Pan rallao y sal.

Quisimos utilizar quesito del bueno, pero por fatalidades del destino al final pusimos queso del típico en lonchas... que también está bueno.
Lo primero es preparar los filetes en libritos (eso habría que pedirlo en la carnicería) para meter el relleno y cerralo después sin problemas.
Cortamos el jamón en lonchitas finas. Cuidao con esto que los cuchillos jamoneros los carga el diablo.
Vamos poniendo el jamoncito en uno de los lados del librito, y encima el queso.
Mientras vamos batiendo los huevos con una pizquita de sal. No mucha, que el jamón ya está salaíto.

Tenemos que ir preparando el pan rallao en un papel de aluminio. Se puede hacer en un plato, pero los bisharracos de filetes que vamos a hacer no cabían en un plato. ;)
Pues ya sólo se trata de ir rellenando la carne con el jamón y el queso, jamón y queso, jamón y queso... y se van colocando los san jacobos en un laíto, para después empanarlos.
Para el que no sepa cómo se empanan estas cosas, sólo hay que bañar la carne rellena en el huevo batido y luego pasarlo por el pan rallao.

Con los filetes empanaos ya nada más que queda freir. Para eso preparamos una sartén con mucho mucho aceite de oliva, de manera que el aceite pueda cubrir los filetes cuando los echemos. Ponemos a calentar el aceite, y cuando esté calentito echamos los san jacobos. Los sacamos cuando veamos que están doraditos. Uhmmm... y cómo huelen lo s bisharracos... ¡¡ pues mejor saben !!