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martes, 3 de abril de 2007

El otro pastel

Este de queso (pese a quien pese), y un poco más elaborado que el anterior, para perder calorías preventivamente durante la elaboración. Los ingredientes:
  • 8 quesitos
  • 1 litro de leche
  • 4 huevos
  • 2 sobres de cuajada
  • 8 cucharadas de azucar
  • sobaos o un bizcocho similar
  • Mermelada de fresa
Primero preparamos el molde donde vamos a poner el resultado. Recubrimos el interior con mantequilla, y ponemos una base de sobaos cortados (en 2 o 3 rodajas cada sobao). Cubrimos los huecos con miga de sobao y aplastamos las juntas un poco para que se unan y el pastel no se escape.

Ahora el cuerpo del pastel. Mezclamos todos los ingredientes (menos los sobaos y la mermelada) con una batidora, y ponemos la mezcla en una cacerola a fuego lento. Ahora llega la parte coñazo, porque hay que estar removiendo constantemente la pasta mientras que se calienta, evitando que llegue a hervir. Cuando cuaje cortaremos el fuego. ¿Que cómo se sabe que ha cuajado? Buena pregunta. Durante todo el proceso la mezcla tiene aspecto líquido. Cada vez un poco más espeso, pero líquido al fin y al cabo. Pero llegará un momento que de golpe y porrazo pasará a parecerse un poco más a una papilla. Ese es el punto, o por lo menos yo lo vi así y a las pruebas me remito.

Vertemos la mezcla en el molde sobre la capa de sobaos. Dejamos enfriar un poco para que coja consistencia, y entonces untamos la parte superior con la mermelada de fresa. Dejamos enfriar otro buen rato más, y luego lo metemos en el frigorífico hasta la hora de la matanza.

jueves, 22 de marzo de 2007

El pastel.

Pero si es el pastel más fácil de hacer del mundo... pero qué bueno está, eh?
Bueno, me bastarán cinco líneas para ponerlo todo. Lo más importante, los ingredientes, por supuesto, y son los que siguen:

7 rebanadas de pan de molde.
4 huevos (o güevos, también valen).
1 sobre de esos para hacer flanes.
1 lata de leche evaporada (leche ideal de toda la vida).
la medida de la lata de azúcar.
la medida de la lata de agua.

Se echan todos los ingredientes en un cacharro grande (en un casharro también vale) y se bate, se bate, se bate, se bate... brrrruaaaaoouuuuuuu. Hasta que quede lo más finito que se pueda.

Luego embadurnamos un molde con mantequilla. Yo lo hago con las manos. No me valen pijadas de cucharas ni tonterías. Esto se hace con las manos. Con una sola, no hace falta meter los diez dedos. Pero con tres deditos se coge la margarina y se embadurna el molde.
Se lava uno los dedos. Y otra vez se los llena, pero esta vez de caramelo. Embadurnamos el fondo del molde con caramelo, otra vez lo esparcimos con los deditos.




Después de esta guarrería echamos la mezcla anterior al molde. Ponemos el molde con la mezcla en el horno a unos 180-200º. ¿Cuándo lo sacamos? Cuando, al meter un cuchillo, la hoja salga limpia. No os vayáis a tirar todo el rato venga que meter y sacar el cuchillo. Dejad tranquilo al pastel. No lo atosiguéis. Mínimo unos 20 minutillos, vale? Y luego lo podéis acuchillar si queréis.

Yo ya no utilizo el método cuchillo, sino que cuando veo que se raja un poco lo saco... para qué engañarnos, lo saco cuando me da la gana. Vosotros veréis. Ese es el punto guapo del pastel... al fin y al cabo es el único que tiene.



Alguno dirá... la mezcla y el pastel de este están muy marrones, a mi me sale más clarito. Bueno. La receta original es la que yo he puesto. Pero a veces hacemos la variación, que está muy buena. Se trata de sustituir flan normal por flan de chocolate y caramelo por chocolate líquido.

Y nada. Cualquiera de los dos está divino. Que lo paséis bien batiendo y comiendo pasteles de gordos !! ñam ñam ñam. Y un besito muy grande para la niña guapa que me enseñó a hacer este pastel.